Diabetes en niños

La gran mayoría de niños con diabetes tienen diabetes tipo 1. Reconocer pronto los síntomas evita que el diagnóstico llegue tarde, en una situación grave.

Actualizado el 4 fuentes citadas

Lo esencial

  • Casi todos los niños con diabetes tienen diabetes tipo 1, que no se puede prevenir y no es culpa de nadie.
  • Cuatro señales de alarma: mucha sed, orinar mucho (o volver a mojar la cama), cansancio y pérdida de peso.
  • Ante esas señales, un análisis de glucosa el mismo día evita llegar a una cetoacidosis.
  • Con tratamiento y apoyo, un niño con diabetes puede hacer vida normal: colegio, deporte, excursiones y cumpleaños.

Las cuatro señales de alarma

  • SedBebe mucho más de lo habitual, se levanta por la noche a beber.
  • PisVa mucho al baño o vuelve a mojar la cama cuando ya no lo hacía. En bebés, pañales mucho más pesados.
  • CansancioEstá decaído, sin energía o más irritable que de costumbre.
  • Pérdida de pesoAdelgaza aunque coma igual o incluso más.

Si notas estas señales, no esperes

Pide que le midan la glucosa ese mismo día en el centro de salud o en urgencias pediátricas. Una gota de sangre del dedo basta para saber si hay que seguir estudiando. Esperar unos días puede hacer que el diagnóstico llegue con una cetoacidosis.

La cetoacidosis diabética

Cuando falta insulina, el cuerpo no puede usar la glucosa y empieza a quemar grasa a gran velocidad. Al hacerlo produce cetonas, que acidifican la sangre. Es la cetoacidosis diabética, una situación grave que requiere tratamiento hospitalario.

Sus síntomas se confunden con facilidad con una gastroenteritis o una infección respiratoria:

  • Náuseas, vómitos y dolor de tripa.
  • Respiración rápida y profunda; aliento con olor a fruta o a acetona.
  • Somnolencia, confusión o mucho decaimiento.

Si un niño tiene vómitos y además las cuatro señales de alarma, hay que descartar diabetes. Una parte importante de los diagnósticos infantiles se hace todavía en cetoacidosis; reconocer antes los síntomas es la mejor forma de evitarlo.

Cómo se trata

El tratamiento es el mismo que el de la diabetes tipo 1, adaptado a la edad:

  • Insulina con plumas o, cada vez más, con bomba de insulina y sistemas de asa cerrada.
  • Sensor de glucosa: permite a la familia ver la glucosa en el móvil y recibir alarmas, también por la noche.
  • Alimentación normal y variada, igual que la recomendada para cualquier niño, aprendiendo a contar los hidratos de carbono.
  • Educación del niño y la familia en una unidad de diabetes pediátrica.

Los objetivos internacionales para niños y adolescentes (ISPAD) son una HbA1c por debajo de 7 % y pasar más del 70 % del tiempo entre 70 y 180 mg/dL, con menos del 4 % por debajo de 70. Más detalles en valores de glucosa.

En el colegio

Un niño con diabetes puede y debe ir al colegio con normalidad. Para que todo funcione, conviene preparar un plan individual entre la familia, el equipo sanitario y el centro educativo:

  • Plan escritoObjetivos de glucosa, horarios, qué hacer en cada situación y teléfonos de contacto.
  • Kit siempre a manoGlucómetro o móvil del sensor, insulina, azúcar rápido, tentempié y glucagón.
  • HipoglucemiasQue el profesorado sepa reconocerlas y aplicar la regla 15/15.
  • Educación física y excursionesParticipar en todo, ajustando insulina y comida con antelación.

En muchas comunidades autónomas existen protocolos de atención al alumnado con diabetes y enfermería escolar. Pregunta en tu unidad de diabetes pediátrica o en la asociación de pacientes de tu zona.

La familia también necesita apoyo

El diagnóstico suele llegar de golpe y cambia la rutina de toda la casa. Es normal sentir miedo, culpa o agotamiento, especialmente en los primeros meses. Ayuda:

  • Repartir las tareas entre los adultos y no cargar todo en una sola persona.
  • Darle al niño autonomía poco a poco, según su edad.
  • Contactar con asociaciones de personas con diabetes: organizan campamentos, encuentros y grupos de apoyo.
  • Pedir apoyo psicológico si la diabetes genera ansiedad o conflictos, sobre todo en la adolescencia.

¿Y la diabetes tipo 2 en niños?

Es menos frecuente, pero está aumentando en adolescentes con obesidad, antecedentes familiares y poca actividad física. Suele aparecer en la pubertad. Su prevención pasa por los mismos hábitos que en adultos, aplicados en familia: más juego activo, menos pantallas, agua en lugar de refrescos y comidas caseras. Lo contamos en prevención.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los síntomas de diabetes en un niño?

Mucha sed, orinar mucho (o volver a mojar la cama por la noche), cansancio e irritabilidad y pérdida de peso pese a comer normal o más. Si aparecen, pide un análisis de glucosa ese mismo día.

¿Qué es la cetoacidosis diabética?

Una complicación grave que aparece cuando falta insulina: el cuerpo quema grasa y produce cetonas que acidifican la sangre. Da náuseas, vómitos, dolor abdominal, respiración rápida y somnolencia. Es una urgencia médica.

¿Puede un niño con diabetes ir al colegio con normalidad?

Sí. Necesita un plan individual acordado entre familia, equipo sanitario y colegio, que incluya cómo medir la glucosa, administrar insulina y actuar ante una hipoglucemia.

¿Los niños pueden tener diabetes tipo 2?

Sí, aunque es menos frecuente. Está aumentando en adolescentes con obesidad y antecedentes familiares.

Fuentes

  1. ISPAD Clinical Practice Consensus Guidelines 2022
  2. American Diabetes Association. Standards of Care in Diabetes (actualización anual)
  3. Federación Internacional de Diabetes. IDF Diabetes Atlas, 11.ª edición (2025)
  4. Insel RA, et al. Staging presymptomatic type 1 diabetes. Diabetes Care 2015;38:1964-1974